
Es el encanto de algo abandonado, los tonos que deja el tiempo a su paso, las paredes cargadas de historias inundan de misterio su pasado. ¿Cuántos miraron a través de esa ventana, contemplaron quizás, la luna asomarse por la montaña? Sea como fuere, ella allí permanece, resistente al paso de las horas te invita a viajar en el tiempo y a soñar despierto.
Rodó y rodó años tras años, guardó antiguos secretos, montones de historias que jamás serán contadas. Además de sus silencios, quizás escuches susurros del viento, Ella, ni mú dirá, Permanecerá callada a lo largo del tiempo
Una ventana al cielo, por donde contemplar el firmamento. Una puerta a la naturaleza, por la que apreciar la belleza que al otro lado espera. Una estructura que fue un hogar, capaz incluso con corral o quizás fuera un templo con su altar, desde luego no parece algo militar. Hoy, la naturaleza embellece ese lugar, sus vistas al universo lo hacen especial, puede que un dia, ahí puedas acampar y a través de la ventana el cielo contemplar.
Formada piedra sobre piedra sus muros ceden al viento, no hay hormigón ni cemento, que asegure su estructura y los proteja del tiempo.
Enorme significado en un trozo de madera, separa entornos, crea barreras, es una entrada y también una frontera, dos lados separados por un trozo de madera.
Pequeño pueblo medieval, pavimentadas tus calles aún están. Tu iglesia mira hacia el cielo, anclada en la cima, firme ante el viento. Quisiera verte en tu estado original, en aquel tiempo donde te alzabas, resplandeciente, en este hermoso lugar.
Bombilla de la noche su luz ilumina la tierra, no hay interruptor que la apague pero tampoco necesitas velas. La sostiene un ciprés, se puede ver cuánto pesa, no tiene miedo a caer, sale después del anochecer, normalmente no se desvela. Ella duerme en el día, cuando el sol irradia con fuerza, si es cierto que a veces parece darle una borrachera, pues omite su descanso y se queda despierta.
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